10 abril 2016
Experiencia

Diseño de cartera de inversiones: parte III

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Hola!

Ya hemos hablado sobre cómo construir carteras de inversión que permitan minimizar el riesgo. Ahora hablaré sobre cómo determinar cuánto uno debe invertir en acciones y cuánto en bonos (pensando en los bonos que yo personalmente uso y que podrás encontrar en este enlace).

Cuando uno comienza a invertir, lo primero que uno decide es cuánto uno va a invertir en distintos instrumentos: cuánto en acciones, cuánto en renta fija, cuánto se mantiene en efectivo, etc. Este deberá estar determinada por

  1. Capacidad de tomar riesgo: Esta depende de tus metas financieras y capacidad de inversión que tienes.
  2. Tolerancia al riesgo: Esta depende de qué tan “mal” te podrías llegar a sentir en caso de que las inversiones no estén resultando como planeabas.

[Tweet “Cuánto invertir en acciones y cuánto en bonos”]

Capacidad de tomar riesgo

Esta capacidad de asumir riesgos a la hora de invertir tiene que ver con tu situación actual con respecto al dinero (tu capacidad de ahorrar, por ejemplo), sobre qué quieres hacer con ese dinero (tus metas financieras) y el grado de importancia de estas metas (algunas metas, como jubilar con un buen colchón monetario, son más importantes que otras, como por ejemplo comprarse un Ford Mustang último modelo). Es importante destacar que la capacidad de tomar riesgo es 100% personal y que debes ser 100% transparente contigo mismo y no engañarte; cada situación es distinta.

Ejemplo 1: Tenemos a una persona cerca de los 50 años con un colchón de $100.000.000 que quiere usar para jubilar, pues su trabajo requiere mucho esfuerzo físico y siente que cada vez está rindiendo menos y se cansa más. También sabe que, si jubila pronto, con el dinero ahorrado podrá vivir bien, pero con un presupuesto mensual muy ajustado.

Como puedes ver, esta persona no tiene una capacidad de asumir riesgos muy grande, pues sabe que si llega a perder parte de sus ahorros, su futura jubilación (muy cerca) podría verse disminuida, dañando su calidad de vida futura. Él o ella deberán buscar alternativas de inversión de poco riesgo

Ejemplo 2: Tenemos a un o una joven de 35 años con una buena posición laboral, que le permite ahorra un 30% de su sueldo cada mes. Además, está buscando ahorrar para poder comprarse una casa en la playa para descansar en un futuro, aunque sabe que no es fundamental en su vida, pues por su buen trabajo logra vivir bien y sin mayores problemas (le falta mucho para jubilar) e incluso es capaz de ahorrar un 30% de su sueldo como dijimos antes.

En este caso la capacidad de tomar riesgo es mayor, pues tiene mucha holgura de sueldo, buen pasar y su meta financiera saber que es sólo un gusto y no una necesidad. Dado eso, esta persona puede arriesgar más sin sacrificar el estilo de vida que pudiera tener y que actualmente tiene.

Tolerancia al riesgo

Si bien una persona puede tener harta capacidad de aceptar riesgo (el ejemplo 2 que vimos antes), puede pasar que el hecho de perder un poco de dinero (digamos, 5% de sus ahorros) lo haga sentir muy incómodo, comience a desvelarse en las noches, sentirse angustiado durante el día, y comenzará a empeorar su calidad de vida. Quien pase por una situación de esa manera, independiente de su capacidad de tomar riesgo, no puede invertir tanto en instrumentos que lo hagan sentir de esa forma (recuerda que el objetivo de invertir es mejorar tu calidad de vida, no empeorarla).

Cuando te hagas la pregunta “cuánto estoy dispuesto a arriesgar?” debes responder con dos tipos de respuesta: cuánto porcentaje de tu dinero estás dispuesto a arriesgar, y cuánto dinero estás dispuesta a arriesgar. Si inviertes $10.000.000, arriesgar 30% ($3.000.000) podría no ser terrible y pudieras estar dispuesto o dispuesta a arriesgar dicho monto, pero si inviertes $100.000.000, arriesgar el mismo 30% (que ahora son $30.000.000, el equivalente al pié de un departamento) podría no hacerte sentir muy bien, por lo que deberás disminuir el monto a arriesgar.

Cuando estimes cuánto dinero podrás en cada instrumento de inversión, debes tener siempre claro que la cantidad de riesgo asumido va de la mano con cuánto retorno obtendrás en tu inversión, por lo que si eres muy conservador, está la opción de que no logres ganar mucho dinero, pero si eres muy arriesgado, podrías pasarla mal mentalmente en las épocas donde las inversiones sean muy volátiles.

Bonos vs Acciones

Una vez que tengas una idea de cómo es tu relación con el riesgo, viene tomar la decisión sobre cuánto de tu inversión irá destinada a bonos (poco riesgo), y cuánto irá destinado a acciones (mayor riesgo).

Una forma de determinar lo anterior es considerar que lo que va destinado a acciones puede perder un 50% de su valor. Históricamente los casos en que se pierde un 50% en acciones han sido muy poco comunes (siempre y cuando tomes los resguardos necesarios, como diversificar, etc.), pero esto no es más que una guía para ti.

Si tomamos el ejemplo de más arriba invirtiendo $10.000.000, sabiendo que estamos dispuesto a arriesgar 30% del total (es decir, $3.000.000), entonces esos $3.000.000 son el 50% de lo que invertiremos en acciones. Es decir, de los $10.000.000 que invertiremos, $6.000.000 se invertirán en acciones, y $4.000.000 en bonos.

Si todo lo anterior te complica demasiado…

Puedes usar dos opciones que proponen los maestros de las inversiones (Benjamin Graham y su discípulo Warren Buffett)

  • Benjamin Graham propone que tu edad sea el % destinado a bonos. Si tienes 35 años, 35% deberá destinarse a bonos y el resto (65%) en acciones
  • Warren Buffet propone 90% en acciones y 10% en bonos.

Por último, rebalancea tus inversiones

Debes chequear cómo fue el desempeño de tu cartera de inversión por lo menos 1 vez al año y ver si tus inversiones mantienen la misma cantidad en bonos y acciones que determinaste anteriormente.

Por ejemplo, si comenzaste invirtiendo 40% en bonos y 60% en acciones, y al cabo de un año tus inversiones crecieron de tal forma que ahora tienes 30% en bonos y 70% en acciones (es decir, ambas inversiones crecieron, pero las acciones crecieron más que los bonos), debes retirar ese 10% extra de las acciones e invertirlas en bonos, de tal forma de volver a tener 40% en bonos y 60% en acciones.

Espero esta publicación te ayude a determinar cuánto y cómo invertir para mejorar tu calidad de vida presente y futura, que es el objetivo que uno debería tener al invertir.

Si deseas comenzar a invertir en acciones, podría interesarte el convenio que tiene Mejor que el Fondo Mutuo con un portfolio manager que se hará cargo de tu inversión en acciones. Si deseas invertir en bonos, podría interesarte este otro convenio que tengo para ti.

Recuerda compartir esta publicación con tus cercanos por correo o usando las redes sociales.

Un abrazo y cualquier duda que tengas, escríbeme al correo francisco@mejorqueelfondomutuo.com.

Saludos

Francisco J. Sepúlveda

Asesor de inversiones – Mejor que el Fondo Mutuo

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Esta publicación fue una modificación personal, en base a mis conocimientos, de obliviousinvestor.com

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